El universo musical de Benito Pérez Galdós es el gran protagonista de la producción de La Nave de Euterpe que repasa la vinculación con Santander del autor de los Episodios nacionales en un concierto-espectáculo que se ha presentado ya en espacios como La Casa de Cultura Dr. Velasco de Laredo, el teatro Casino Liceo de Santoña, o el Ateneo de Santander.
Durante prácticamente toda su vida, Benito Pérez Galdós veraneó en la capital de Cantabria donde se construyó ‘San Quintín, la que fue su única vivienda en propiedad. Un hogar decorado a su antojo sin reparar en gastos y que incluía detalles tan sorprendentes como una réplica de la máscara mortuoria de Voltaire, los salmos bordados en las cortinas del salón o un retrato de Richard Wagner.
Eran habituales en esa casa las tardes de tertulias, a las que acudían artistas, intelectuales, científicos y escritores y que casi siempre terminaban con una velada musical. Así, Emilia Pardo Bazán, Marcelino Menéndez Pelayo, José María de Pereda o José Estrañi eran fieles a esas citas de charla, chocolate con picatostes, copa, puro y música.
El espectáculo producido por La Nave de Euterpe lleva por nombre ‘Santander, Galdós y la música’ y recrea, en cierto modo, esas tertulias, invitando al público a sentirse parte de esos momentos y a disfrutar con un repertorio musical muy del gusto del escritor mientras, entre canción y canción, descubren algunas de las curiosidades de la vida del escritor.
La propuesta cuenta con la soprano María del Mar Fernández Doval y la pianista Ana Gobantes de Miguel como protagonistas del viaje musical, mientras que la periodista Felisa Palacio se encarga de intercalar datos, anécdotas e historias de Galdós entre una y otra canción.
El vestuario, propio del estilo de esa época en la que Galdós veraneaba en Santander, es cortesía de Vera Simons, quien tiene una colección particular de más de 100 trajes de época que ella misma ha confeccionado.
GALDÓS Y LA MÚSICA
A pesar de que no es una faceta muy conocida, lo cierto es que Galdós tuvo una fuerte vinculación con la música. De hecho, su primer trabajo fue como crítico musical y se animó a aprender a tocar el piano a los 35 años “para desesperación de la vecindad”, según sus propias palabras.
Consideraba a Beethoven como «el conjunto asombroso de todas las cualidades», era amigo de un buen puñado de compositores, entre ellos del cántabro Jesús de Monasterio y, llegado el momento, accedió a que algunos de sus textos, fundamentalmente de los Episodios Nacionales, inspirasen óperas y zarzuelas.
REPERTORIO
El concierto se plantea como un viaje en el tiempo hasta situarse en esas tertulias de verano para disfrutar de la música de Beethoven, descrito por Galdós como “el más grande de todos los músicos”; de su amigo, el cántabro, Jesús de Monasterio, de sus admirados Albéniz y Arbós e, incluso algún fragmento de zarzuelas y parodias compuestas sobre sus propios textos.
Un repertorio que concluye la obra MEGALPE, compuesta para este espectáculo por Antonio Nogueras y cuyo nombre es una reducción y posterior amalgama de los apellidos de Menéndez Pelayo, Galdós y Pereda.
