300 años después de su estreno, La Nave de Euterpe estrenó en el Paraninfo de las Llamas de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) la ópera ‘Los Elementos’, de Antonio Literes, un claro reflejo de la música barroca que se hacía en nuestro país a principios del siglo XVIII.
Los recitativos y las arias da capo escritas con el estilo que, por aquellos años llegaba desde Italia, se mezclan con otras composiciones tradicionalmente españolas, como puede ser el caso de las coplas y estribillos que, en muchas ocasiones, se cantan con acompañamiento de castañuelas.
Más de 25 artistas, todos ellos cántabros, participan en este cuidado montaje que cuenta con la intervención añadida de un narrador que ayuda, entre anécdotas, datos históricos y explicaciones precisas, a que el público disfrute al máximo de esta maravillosa obra del barroco español. Explica tanto la parte musical, como la trama de una historia en la que los elementos se irán presentando a la espera de la llegada del nuevo día.
Fuego, Tierra, Aire y Agua son los cuatro protagonistas de esta partitura.
Mientras esperan la llegada de La Aurora, el quinto personaje, se empeñan en demostrar su supremacía frente al otro. Las encargadas de dar vida a estos personajes, son las sopranos cántabras María del Mar Fernández Doval, Laura Colina, Sara Castrillo y Felisa Palacio.
La dirección musical corre a cargo de Alfonso Manso y de los coros se encarga Canticum, la agrupación de voces femeninas del Conservatorio Jesús de Monasterio.
También se ha cuidado mucho la parte no musical. El decorado es un diseño de Antonio de Celis; el vestuario es obra de Sonia Fernández. Marta G. Oses es la regidora y la puesta en escena y el guion han sido diseñados por La Nave de Euterpe, promotora del montaje.
Si bien no está claro en qué año se escribió esta composición, cuyo manuscrito original se conserva en la Biblioteca Nacional de España, sí se sabe, porque así lo explica el compositor en la portada, que fue un regalo de cumpleaños a la Duquesa Medina de las Torres y que, con toda probabilidad, se estrenó a principios del siglo XVIII.
La Nave de Euterpe ha presentado este montaje en distintos escenarios de la región como el Teatro Principal de Reinosa, o el auditorio del Conservatorio Jesús de Monasterio.
