Música compuesta en Francia y Alemania a finales del siglo XIX y principios del XX es el punto de partida del espectáculo Frivolités: entre salones y cabarets, una producción de La Nave de Euterpe que escapa al concepto clásico de recital de cámara presentando una desenfadada puesta en escena. El montaje, que ha recorrido ya distintos escenarios de Cantabria como el Teatro Principal de Reinosa, El Café de las Artes o el Teatro Vimenor de Vioño, se ha concebido como un homenaje sátiro y colorido del París que atrajo en su momento a jóvenes artistas ávidos de crear, compartir, experimentar y zambullirse en las bohemias y burbujeantes noches parisinas, así como en los no tan exquisitos y sí más decadentes cabarets alemanes.
Frivolités: entre salones y cabarets es un espectáculo lírico-teatral producido en colaboración con la compañía asturiana de artes escénicas Sótano B que está protagonizado por la soprano María del Mar Fernández Doval, la pianista Marta G. Osés y el actor Sandro Cordero como maestro de ceremonias.
Elegantes canciones, picardía y comedia son el material sobre el que se sustenta esta producción que presenta un repertorio lleno de contrastes: luz y oscuridad; inocencia y prohibiciones; risa y tristeza; salones y cabarets. Fernández Doval ha sido quien ha realizado la selección musical después de, como ella misma explica, “bucear entre cientos de obras para escoger las más hermosas y representativas de una época y que, además, fueran divertidas”. Confiesa que la elección fue muy difícil y que se sorprendió ante “la cantidad de material para reír que hay. Me imaginaba lo bien que se lo debieron pasar sus compositores mientras lo creaban. Dejarlo reducido a doce piezas fue un verdadero suplicio”.
Pianista y soprano, metidas de lleno en este ambiente de frivolidad cabaretera, interactúan sobre el escenario con el maestro de ceremonias, provocando cómicas escenas.
Todo ello envuelto en la música de grandes compositores como Maurice Ravel, Gabriel Fauré, Claude Debussy, Erik Satie, Reinaldo Hahn, Francis Poulenc, Arnold Schoenberg y Kurt Weill, a los que se suma el español Genaro Monreal, autor del famoso culpé Foxtrot Las tardes del Ritz. El resultado es una divertida función cargada de detalles sorprendentes, ambientada en el decadente ambiente de la época.
El texto original y la dirección corren a cargo de Sandro Cordero quien va desvelando ante el público algunos secretos a voces, pequeños y grandes vicios, excentricidades y manías de sus compositores “que no aparecen en los libros de historia musical y que los humanizan a nuestros ojos, siempre con mucho humor”, avanza Fernández Doval.
