La Serva Padrona de G.B. Pergolesi.

La Serva Padrona

La Nave de Euterpe presenta su producción de la divertida ópera de bolsillo La Serva Padrona de G.B. Pergolesi cuyo elenco formado en su totalidad por intérpretes de Cantabria, es de reconocida solvencia artística.

Con una duración total de una hora y treinta minutos, entre ópera e interludios musicales, La Serva Padrona sigue estando tan vigente como cuando se estrenó en 1733 en el teatro de San Bartolomeo de Nápoles.

Compuesta como intermezzo cómico para divertir y entretener al público asistente en los descansos de las óperas serias en los teatros napolitanos y venecianos, La Serva Padrona presenta las peripecias domésticas entre una doncella, su señor y el criado. Una locura absoluta que demuestra que el amor, los celos y la ambición son ingredientes atemporales que siempre provocan la carcajada del público.

Casi 300 años después de su estreno, conserva intactas la frescura de su argumento, la gracia de su puesta en escena y la belleza de su música.

El acceso a los escenarios de los sentimientos y la vida cotidiana de la gente común supuso una verdadera revolución en su momento: no más tramoyas complicadas, ni puestas en escena grandiosas; ni más personajes mitológicos, ni héroes de la Antigüedad; no más versos rebuscados y de difícil comprensión. De pronto, el público podía identificarse con lo que le contaban y cantaban: los personajes de la ópera podían ser ellos mismos o sus vecinos o parientes.

En este nuevo teatro musical realista y popular, los decorados son de la vida cotidiana, los protagonistas son los mismos que habitan estos sitios en la vida real y la intriga se inspira en sentimientos y aventuras diarias que todo el mundo reconoce.

Con solo tres personajes, de los que uno es mudo, se suceden en escena todo tipo de situaciones desbaratadas capaces de divertir incluso al público menos familiarizado con las actuaciones operísticas. La belleza de sus recitativos y arias, junto con la comicidad de sus dúos, trasciende los siglos y llega a nosotros con toda su frescura y comicidad para hacernos pasar un rato delicioso.

Con una puesta en escena tan sencilla como efectista; con un juego de luces capaz de crear ambientes muy distintos; con un vestuario de época; una interpretación vocal e instrumental impecable y una narradora que nos guiará por la época y el argumento, este montaje constituye una oportunidad única para acercarse al mundo de la ópera, divertirse y disfrutar de la música.

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